martes, 12 de mayo de 2009

Contra[a]dicciones I

A mi me pasa que me pongo a recordar algo y pienso.."joder, parece que hace un montón que pasó esto, pero a la vez parece que fue ayer". Me preguntaba si a alguno de vosotros os pasa ya que nadie me lo ha confirmado todavía. Yo creo que resulta que sí, que la vida son dos días, que en el fondo todo pasó ayer, y ha pasado toda una vida desde entonces."Contra[a]dicciones". Yo soy adicta a recordar. No lo puedo evitar. No es que eche de menos todo aquello, simplemente me gusta pensar en lo que fui y lo que soy ahora, en lo que sentía y no siento, y viceversa. En lo que tenía y sigo teniendo.

Puebla, jardín, gato, Sorantoña', Zamora, cole, incendio, gato, gato, gato. Y música. Si seguimos con la imagen en la cabeza de que la vida dura dos días, en la mía aparece la música en el minuto 1.
No sé muy bien por qué, me metieron en una academia. Allí iba gente de lo más extraño: El que mejor recuerdo (seguramente sea porque es al único que he vuelto a ver), era un chico moreno y delgado, tenia los dientes raros y unos rasgos élficos un poco extraños. Ahora el chico practicamente vive en una cueva. El resto de compañeros eran similares, así que nos podremos imaginar como vivirán actualmente. El profesor era un tío grande, y ancho. "y ya se vio luego lo hermosa que estaba aunque le salía el culo por los dos lados del tren"(me sobra imaginación eh???xDD)(no, esto no lo entendeis). Nos enseñaban a cantar "Susanita tiene un ratón", "el bolero de algodre",(que paso hasta de poneros el enlace), "Mambrú se fue a la guerra", "La chica yeyé", y cosas por el estilo. Y aunque parezca mentira, quise seguir con la música.*1
En paralelo ya andabamos con cajitas chinas y chinchines en el cole. Y a pesar de todo, mi infancia no fue difícil.xD
Les dije a mis padres que el bolero de algodre solo me gustaba cuando me lo cantaba mi abuelo, y que el hombre que tocaba el piano me daba miedo, así que me llevaron a otra academia. Molaba porque estaba justo al lado de un parque y podía tener más vida social que antes. Aunque los columpios eran de uno, y a mi lo que me gustaba eran los columpios. La academia en sí no estaba mal: estabamos todos tirados por el suelo en una moqueta, con nuestros cuadernos de pentagramas poniendo notas sin ton ni son. La profe era más enrollada que el tío grande, cuando poníamos las notas que teníamos que poner, Almudena, que así se llamaba, nos daba gominolas. La academia duró poco, y a mi me salieron caries. En cuanto pude me metí en el conservatorio. ¿que por qué?Pues porque pude. Esto es así. Recuerdo el dia que vino mi padre con los papeles de la matricula. Yo tenía 7 años. Había que elegir 3 intrumentos y ni siquiera sabía qué instrumentos existian. Me preguntó mi madre: -¿hija, qué instrumento es el que más te gusta?
-Mmm, el arpa ^^
Bien, creo que a mi madre no le gustó la idea ya que me pidió que le dijera otro. Creo que se lo agradezco, porque el arpa incluso físicamente me encantaba, pero con lo pequeña que era no creo que pudiera abarcarlo ni aunque fuera de un extremo al otro corriendo.
Mi otro instrumento preferido era el piano, así que me lo pusieron como primero, de segundo el violin(porque lo ponia mi hermana, que también quería hacer las pruebas para entrar en el conservatorio), y de tercero la viola(porque se parecía al violin).
Llegó la hora del examen. Todos se metían en una sala y salían colorados. Yo no sabía que iba a pasar ahí dentro, pero tampoco me preocupaba, porque al menos todos salían. Mi turno. Abrí la puerta despacito. Era una sala enorme. Un montón de aparatos por todos los lados y dos hombres pululando por la sala.
-¿P Blablablá?
-Sí, hola
-Sientate en ese taburete
(A sus órdenes)
No tardaron en ponerme a dar palmas. Ahí estaba yo, una mico de 7 años dando palmas, mientras dos hombrecillos las analizaban.
En ese momento me terminaron de confirmar que el mundo estaba loco. Y a mi me gustó la idea de unirme.
Así que cuando me dijeron que había pasado la prueba de acceso pensé "qué bien, ya soy música, y todo por dar cuatro palmas".
Mi hermana también aprobó, y aunque quedamos 7ª y 9ª de todos los aprobados, ese año no salió ninguna plaza de piano. Me tocó ser violinista.
Sí, podría decirse que soy una pianista frustrada. He estado desde los 5-6 años hasta los 17 en el mundo de la música sin disfrutarla plenamente. Sin elegir por mi misma algo que me gustara de verdad. Conseguí acabar pensando en que siempre podia ser una segunda opcion si algun dia necesitaba dinero, por ejemplo, siendo profesora. También me ayudó ser un poco cabezona y pensar "tengo que acabar esto como sea". Mi profesor del colegio, que me dijo que lo dejara, que no podía, también aportó fuerzas. Supongo que esas cosas en el fondo ayudan y tiran de ti de alguna forma. A pesar de todo, no me arrepiento de nada.



Stop(Hago una parada que son las 3a.m y llevo dos horas escribiendo. Mañana hago la entrada que quería hacer, que como siempre, me he ido por los Cerros de Úbeda xD)

















*1-Pensé que sobraría explicarlo, pero por si acaso diré que practicamente no tenía uso de razón. Yo estaba ahí porque ahí me habían metido. Si tenía que adivinar notas adivinaba notas, si tenía que cantar cantaba, y si me mandaban hacer el payaso y ponerme a bailar como si me creyera que soy susanita la que tiene un ratón, yo iba y lo hacía.

3 comentarios:

desilusionista dijo...

En un salón francés...(8)

La verdad es que tu imagen con 8 años dando palmas y mirando a todos lados pensando "están locos estos romanos" no tiene precio :P

Bicha.

desilusionista dijo...

Huy, perdón. 7 años xD

Ladrona de Mentiras dijo...

se baila el minué'

xDDD, lei tu comentario en la biblioteca y he venido hasta casa partiendome el culo yo sola