martes, 30 de noviembre de 2010

Exterminio de un inocente

Jorge era tan impertinente que no pude por menos de hacerlo. Y mira que yo puedo ser muy correcta, pero Jorge me podía. Se pasaba el día aconsejándome, criticándome y analizando minuciosamente cada mínimo movimiento que hacía al día mientras yo me limitaba a asentir y sacar mi mejor sonrisa. Claro, que eso estuvo muy mal y no me di cuenta hasta que me vi envuelta en una inmensa nube de mierda, pedanterías y estupideces que no cualquier persona estaría dispuesta a aguantar.


Menudo gilipollas, lo peor fue cuando empecé a mostrar mi lado felino e irascible que todo ser tiene cuando le están mucho rato tocando el rabo. Cuando se lo agarran y tiran fuerte, más bien.Creo que hasta él mismo encontraba atractivo el hecho de bufarle, pues no sólo no se ofendía, sino que se le desencajaba la mandíbula de reírse. Esa risa esquizofrénica me volvía loca. Yo aprovechaba la cuyuntura y le insultaba, le decía que no le aguantaba, que me tenía hasta los huevos. Y él lo solucionaba con un "qué borde eres". Qué borde eres!?Pedazo de imbécil.


El rechazo pasó a ser pena cuando me di cuenta de que tienes que ser muy triste para llegar a tal punto. Pero como él seguía siendo inaguantable enseguida el sentimiento de pena tornó de nuevo a odio. Me irritaba. Me sacaba de mis casillas. No pude controlarme. Menudo insensato joder, con la mala baba que puedo tener, meterse en estos berenjenales..

Odiaba infinitamente su puta risa esquizofrénica.

martes, 19 de octubre de 2010

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Hay libros que dejan huella. Hoy me leí uno que me pisó de arriba a abajo. Además hay libros igual que días. De hecho hay mil veces más libros que días. Y hay personas que salen en los libros y personas que salen de ellos. Claro que también hay libros que no dejan huella y otros que además de huella te dejan lleno de mierda. Y personas que te dejan lleno de mierda, y luego otras que te la quitan. Igual que algunos libros. También los hay grandes y pequeños, gordos y menos gordos. Los hay incluso deformes, pero no importa porque de eso no te puedes fiar. Lo que importa es cómo te deje al final. No te puedes fiar de un libro nuevo porque aunque no esté lleno de mierda también puede darte por el culo. Tampoco puedes fiarte del título pero los hay que llaman la atención. Y puedes fiarte del título y empezar a leer y decir, joder, está de puta madre, pero ten en cuenta que si no sabes el final no sabes nada Hay libros que te agobian, y personas que te dan un buen respiro. Hoy me leí un libro que en cada hoja me clavaba una puñalada. No sé cómo explicarlo. Me paralizaba por un momento y no había nada que hacer. Pero yo seguía enganchada y además no quería que se acabara. Supongo que también hay personas que clavan puñaladas, y otras que quieren que se las claven. A mi no me gusta que la gente me clave ningún puñal pero sí que me lo claven los libros.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Oh timidez, despiadada ramera

Veréis, no sé si antes os he hablado del google Analytics, pero si no es así y os apetece controlar un poquillo lo que se mueve por vuestro blog entrad aquí. El caso es que es un servicio que proporciona google por el cual eso, ves el porcentaje de cambios de tu blog, las visitas que tienes, de donde vienen las visitas, (si vienen de otro blog aparece el blog) y cosas así. Una gilipollez pero vamos, que os tengo controlados a muchos. También aparecen las palabras que el personal busca en google y éste les lleva a tu blog. Y la verdad, os sorprendería ver lo que busca la gente.
Sí, alguien buscó "Oh timidez, despiadada ramera" y el google le llevó a mi blog. ¿Por qué razón? Pues no lo sé, pero eso no es el meollo de la cuestión. La cuestión es, qué clase de personaje busca "Oh timidez, despiadada ramera" en google. Quiero decir, ¿qué pretende diciéndole eso a google?¿Qué respuesta esperaba?¿Por qué?¿Sólo necesitaba desahogarse?Personaje extraño, yo sé que una persona puede llegar a pasar más tiempo con google que con nadie pero oye, eso no quiere decir que pueda llegar a compadecerse de ti en algún momento.


domingo, 19 de septiembre de 2010

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Qué mierda. Es todo tan efímero que da asco. Aquí ahora, con unos dientes de juguete que me metieron para que pudiera masticar, alimentarme, sobrevivir, o para que cerrara la puta boca, ya que cada vez que la abro la dentadura va a su libre albedrío y se me cae la baba. Paso de abrir la boca. Tampoco me apetece hablar. Además joder, si se me caen los dientes debería dejar de comer, debería dejarme llevar, así son las cosas. Si se me caen es porque no los necesito, porque me estoy muriendo, y ya está. Pensamos que podemos ser dueños de nuestra propia vida y manejarla a nuestro antojo, estirarnos, hacernos medio inmortales. Siempre, continuamente, es lo que anhela el hombre, lo que no tiene. Yo no quiero ser inmortal. Quiero morirme. Quiero morirme porque nada dura para siempre. Siempre tuve suerte, nunca me faltó nada. Tuve mi trabajo, comida, buenos amigos. Tuve a la chica bonita. La encontré y se quiso quedar conmigo. Y todo eso para qué. Ya no trabajo, no tengo dientes y mucho menos amigos. Ya se fue la chica bonita llevándose lo poco que me quedaba, un poco de fuerza para tirar otro día, y otro, y otro..
Estoy sin dientes, no tengo ganas de hablar, y ya no puedo follar. Funciones vitales. ¿qué coño hago aquí?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Ansiedad

Por más que lo intenta nunca le llega demasiado aire a los pulmones. Bosteza con cara de angustia una y otra vez hasta que consigue saciarse pero para entonces ya es tarde. La falta de oxígeno en el cerebro le supone un agobio descomunal. Está mareado y vuelve a concentrarse en la respiración para ventilar sus pensamientos. No consigue más que agotarse, consumirse. Se vacía por dentro. Siente como los pulmones se le encogen cada vez más y más sin que pueda evitarlo. Necesita relajarse. Relájate, joder.

viernes, 27 de agosto de 2010

Ataraxia

"Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde."

Edgar miró detenidamente los últimos versos de Borges con la intención de encontrar alguna palabra escondida que le revelara un secreto, o como mínimo una pista para entender y sentir, organizar las letras de tal forma que tomaran cierto sentido. Leyó el poema de nuevo. Otras tres veces. Puso el libro en horizontal y volvió a probar. Luego al revés, cuatro veces más. Lo colocó en su posición original y cambió de orden las palabras. Incluso sustituyó unas por otras.
Después de varias intentonas renunció a encontrarle el sentido que buscaba. Qué más daba; desde hacía tiempo no sentía en exceso ni dolor, ni amor, ni placer, ni siquiera rabia. Cualquier propósito de parecer humano sería una pérdida de tiempo para Edgar. Y aunque lo sabía, lo intentaba. Pero tampoco el hecho de no sentir nada despertaba algún tipo de sentimiento en él. Lo había conseguido. Esa estabilidad mental que tanto había anhelado. Esa frialdad y ese desapego por el amor. Indiferencia. Ataraxia..

martes, 24 de agosto de 2010

Carta a un desconocido

Ayer, mientras tomaba mi té habitual de las 19h me acordé por un momento de tí. Fue como un fotograma de la última vez que estuve contigo. Siempre me ocurre lo mismo. Nunca te recuerdo sólidamente, ni en movimiento. Suele ser una imagen fría y oscura. Y del momento de la última despedida. Es como si se velaran los anteriores fotogramas, y lo único que me queda es una imagen que no entiendo, porque el pasado ha desaparecido, o mejor dicho, parece que nunca existió.

Creo que es culpa tuya y no de mi mala memoria fotográfica. Por tu problema de bipolaridad que nunca me dice quién eres. Que me desconcierta y me borra los pocos sentimientos que me acercan a tí. Pensamientos efímeros y carentes de importancia, por lo visto.

Pero de qué sirve acusar. A quién condenar, o recriminar cualquier atisbo de culpa si ni siquiera sé qué quieres, ni qué piensas, ni quién eres. Menos aún quién fuiste, pues repito, lo poco que consigo me lo arrebatas al instante y me borras tu recuerdo. En ocasiones me entretengo pensando que son segundas personas las culpables, las que te llenaron de indecisiones y miedos. De pájaros en la cabeza que revolotean de un lado para otro sin saber hacia dónde está el norte. Y de esa forma te escondes y despistas. Y te entretienes buscando respuestas en cualquier otra parte.

Dicen que si no conoces a tus antepasados, nunca te conocerás a ti mismo; la cuestión, creo yo, está en la distribución del maldito tiempo. Igual de mal está concederle el tiempo del mundo a julio del 36 que desperdiciar tu vida buscando dentro de tí lo que puede que esté fuera, tanteando a ciegas. No sé a qué esperas, está claro que tú no tanteas, pero te vas a quedar ciego de acercarte tanto al libro y al final no te quedará otra que tantear. Y entonces ya te habrás perdido demasiado.

Por último, quería aclararte algo. Mis sentimientos hacia tí no son especiales, por decirlo de alguna manera. No me enamoro a la primera de cambio, ni Pepito Grillo me habla de tí en sueños. Es más, puede que ya tenga de quién hablarme al oído, o puede que le haya ordenado que no se le ocurra hablarme de nadie. Así que no te asustes, yo no tengo pensado quitarte tiempo a no ser que quieras compartirlo un poco conmigo. Es cada uno el que decide cómo quiere distribuir el suyo, y yo tengo claro en qué quiero invertir el mío.

miércoles, 28 de julio de 2010

Fuerza centrífuga

Cuando uno se siente solo, es muy difícil encontrar tiempo a solas. Es curioso, pero no sé si es algo que depende de mí o más bien del mundo que da tantas vueltas que se pasa de rosca. Nos pasamos la vida inmersos en una contradicción generalizada. Cuando estamos rodeados de gente queremos independizarnos, y si estamos solos nos empeñamos en buscar un ser idealizado que, claro está, no existe. Nos evadimos con personas que nos recuerdan a ese ser "perfecto". Lo peor de todo es que si por una remota casualidad los planetas se alinearan y alguien encontrara a la persona que se supone perfecta, ya se encargaría el mundo de dar vueltas mucho más rápido para que la fuerza centrífuga lo mandara a tomar por el culo. Y no sólo eso, sino que además, la persona que ha salido volando no sale despedida del planeta; se queda estancada en algún lugar desconocido, lleno de seres vivos (si así se les puede llamar) también desconocidos , y debido a la estupidez humana, se pone a correr en el mismo sentido que gira la Tierra. Vamos, que de ahí uno no se mueve y sólo le queda esperar a que otro pobre desgraciado se lo encuentre y le centrifugue de nuevo. Una pena.


sábado, 3 de julio de 2010

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Es difícil pensar cuando se tiene demasiadas cosas en la cabeza. A veces me pasa, que tengo tantas y tanta necesidad de ordenarlas que me desespero y desisto. Y es cuando más ganas tengo de soltarlas y dejarlas por escrito, y menos ganas de explicarlas. Entonces llego a pensar que por qué esa necesidad de buscarle sentido a todo. No todo tiene sentido, pero supongo que buscarlo puede mantener tu mente ocupada mientras pierdes.

Pierdes tiempo, y oportunidades. Por cada sentimiento que intentas explicar se te escapan otros cinco, o seis. La cuestión es que se te va de las manos, y cuando te preguntas dónde estás, y quién eres no tienes respuestas, y sólo te queda encogerte de hombros, echar un último vistazo atrás y quedarte con las ganas.

lunes, 14 de junio de 2010

Spies

Cada segundo que pasa en la vida de una persona es diferente. Mucho más diferente entonces, cada segundo que comparten dos personas. Son tan distintos los momentos especiales que no tienen nada que ver uno con otro. Tan distintos que no se pueden comparar. Que no hay nada que comparar. Por eso los recordamos con tanta precisión. Por ejemplo, la primera vez que hice el amor nunca se me olvidará. Tampoco olvidaré la primera vez que me caí de una bicicleta, o el día que besé a alguien por primera vez. He de decir que las 3 cosas fueron un desastre total, así que seguramente muchas de las cosas que recordamos con esa exactitud sea por el cambio que la situación aporta a esa persona, y no por la sensación que puede producir.

Por otro lado, hay otros elementos que despiertan cosas en el cuerpo de una persona y consiguen marcarle de por vida. Resultan ser los detalles que parece que carecen de importancia los que más repercuten en una persona. Una mirada, un simple roce, o una sonrisa pueden permanecer en el interior de alguien para siempre. Caminar por donde solías pasear con alguien importante para ti te trae a la memoria inconscientemente trocitos de aquella persona. El perfume, el cerebro lo guarda increíblemente bien. Por eso los olores enseguida nos traen recuerdos de todo tipo. También una canción, una palabra, un bar, cualquier cosa. Lo mejor de todo es que una vez alguien se ha hecho dueño de tu recuerdo, siempre le pertenecerá. Aunque haya mil miradas, roces, y sonrisas. Otra persona camine contigo por aquella calle. Usen el mismo perfume que él. Escuches con otra persona la canción, te susurren al oído esa palabra, o el bar cambie de dueño. Ese recuerdo será suyo y nadie se lo podrá quitar, porque cada recuerdo es especial. Porque no habrá nada que comparar.

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domingo, 16 de mayo de 2010

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"Dónde estaba?Todavía con el auricular en la mano, levanté la cabeza y miré alrededor de la cabina.¿Dónde estaba? No logré averiguarlo. No tenía la más remota idea de dónde me hallaba. ¿Qué sitio era aquel? Mis pupilas reflejaban las siluetas de la multitud dirigiéndose a ninguna parte. Y yo me encontraba en medio de ninguna parte."

domingo, 9 de mayo de 2010

Capturing images

Malditos desequilibrios mentales. Desde que tengo uso de razón han estado pululando a mi alrededor como si no tuvieran otra cosa mejor que hacer que hacerme la vida imposible. Ojalá estuvieras aquí para regularme. Para decirme lo que está bien y lo que está mal. Enseñarme a diferenciar lo que me conviene. Pero entiendo que no puedas volver, que decidieras irte tan lejos que ahora es imposible regresar a mi lado. A veces es difícil tomar decisiones, pero tú siempre tuviste la facilidad de tomarlas tan rápido que dabas miedo. Cualquiera que no te conociera podría tener dudas y preguntarse por qué te fuiste, sin ningún motivo aparente, sin nadie que pudiera sospecharlo en algún momento. Sobra decir que yo no sólo lo sospeché, sino que además lo tenía claro. Sabría incluso qué medios utilizarías y el momento exacto. ¿Que por qué no fui a impedírtelo? Porque era cosa tuya. Yo solo estaba ahí para entretenerte, hacerte las cosas un poco más amenas, nada más. Podías irte si ya no me necesitabas. Claro, ahora me arrepiento. Soy yo el que está rodeado de esta cuadrilla de imbéciles que sólo quieren lloriquear mientras alguien que se las da de que sabe del tema les intenta convencer de que todo está bien. Pero a mi no me van a convencer. Yo sé que no hay remedio. Nada está bien por aquí.

miércoles, 28 de abril de 2010

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Estoy cansada de que siempre sea lo mismo. Y sentirme una imbécil. Y de tener miedo. Y de querer sin quererlo. Y de explicar cosas que no tienen explicación. Y de no saber explicar cosas que sí lo tienen. Y de tener que levantarme todos los días para ir a clase sin un motivo demasiado sólido como para hacerlo. Y que los días se repitan, y se repitan, y se repitan..y que las pocas motivaciones me las quite de encima como si fuera sobrada por la vida.
Necesito desahogarme.

lunes, 26 de abril de 2010

Ojalá pudiera ser artista


Ojalá pudiera ser artista. Para cantar a desconocidos que yo también siento igual que ellos. Y que me perciban sin pretenderlo. Y bailen, y salten, y griten con mi música. Y saber dibujar lo que no puedo fotografiar, y viceversa. Y tallar con mis propias manos la escultura más bonita del mundo. No muy grande, para que solo la vean algunos afortunados. Y también escribir algo que nunca se halla escrito antes. En forma de verso, o de novela. ¡O de ambas! Algún día seré artista de unos pocos. Nada de grandes masas, que me agobio. Sólo de aquellos que no esperen mucho de mí para poder sorprenderles, y que además entiendan los pequeños detalles.

domingo, 25 de abril de 2010

No te vayas


Ven. Cógeme la mano. Agarra fuerte. Mira hacia adelante. No te pierdas solo. Acostúmbrame a hacerte falta. No más preguntas. Déjame sin aire. Y sin tierra. Pero dame agua hasta que me arda la boca. No sueñes conmigo. Duerme a mi lado. Gástame el cuerpo. Cuéntame los lunares, y olvídate de alguno para volver a empezar desde el principio. Llora por los poros. Ten secretos, pero dímelos, que los secretos son de dos.
Aunque si tienes dudas pregunta, si te sobra el aire, guárdame un poquito. Dame tierra firme. Déjame seca. Fría. Sueña conmigo si duermes con otra. No me gastes el cuerpo, que ya está desgastado. Tantea los lunares. Desde lejos, sin que te vea. Ríete. No tengas secretos si no quieres. No me malacostumbres. No te pierdas. Mira hacia atrás. Sueltame la mano, yo te sigo. Pero por nada del mundo te vayas.

martes, 13 de abril de 2010

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-¡Abuelo!
-Aguantando..qué le vamos a hacer, ¡hija!. Sólo nos queda el recuerdo.

sábado, 10 de abril de 2010

Rather lovely thing




Se llevaba la casa a cuestas mientras dejaba huella en uno o varios seres que pisaba durante su marcha. Y buscaba el rinconcito que le faltaba, y lo pedía a gritos, y luego gemía y ellos se lamentaban. Y marcaba con una gota de sal y un poquito de agua sus labios, para que escociera y al mismo tiempo enganchara.

domingo, 7 de marzo de 2010

sábado, 6 de febrero de 2010

El circo de la mariposa

He dado otra vez con Nick Vujicic de casualidad. Pero esta vez actuando en un corto que me ha puesto los pelos de punta. Aquí lo dejo:



domingo, 31 de enero de 2010

Demasiado

Demasiado es peor que eso. Es despertarte por las mañanas sin ganas de quedarte otro rato más. O tocar el hielo y notar que quema. Es llegar a la cima del monte más alto sin ganas de lanzar un grito de victoria. Sin aliento para lanzar un grito de victoria. Es tocar música sin sentirla, llorar sin que duela. Correr detrás y no alcanzarlo. Hablar sin escuchar. Saber y no aceptar. Es verte un lunes y dejar de hacerlo el martes. O estar un poco loco y ocultarlo. Demasiado es peor que vivir sin tener ni una pizca de miedo.

miércoles, 20 de enero de 2010

El gato que usaba el transporte público

Muere atropellado el primer gato que usaba transporte público por un motorista que se dio a la fuga.
Pobre minino, con lo majo que era..


domingo, 3 de enero de 2010

Ayer casi mato a un viejo

Bueno, el caso es que me ha entrado una vena rollo altruísta y quiero salvar al mundo. Me sentía capaz hasta ayer, cuando un viejo cabroncete me quitó la ilusión porque casi se desploma al suelo al intentar ayudarle a entrar en el portal. El caso es que iba yo a entrar y vi a este hombre con muletas y como enganchado en la puerta. Que ni para atrás ni para adelante iba, vamos. Así que yo con toda mi buena intención le abordé por detrás, agarré la puerta y le pregunté con mi tono más dulce..:
-"¿Necesita ayuda?".
No sé por qué, pero el hombre se quedó tieso, y luego perdió el equilibrio. Empezó a despotricar porque debía estar apoyado en la puerta. Me dijo cosas feas y a mi me entraron ganas de pegarle una patada en el culo para que entrara dentro del portal y perderle de vista, quitarle las muletas y meterselas por algún sitio. Pero no lo hice porque soy una tía maja, así que le pedí disculpas y el hombre entró y pasó de mi olímpicamente.
No todo el mundo necesita ayuda, está claro.