domingo, 16 de agosto de 2009

Efervescente

Cierra la puerta. Que no te vea la cara; y no me apetece escuchar lo poco que me tengas que decir. No me des razones, no las quiero. Hazte la tonta. Pídeme agua, que tienes sed. Cogela y ni me des las gracias. Tampoco las quiero. Háblame de las cosas que te importan. Y de las que no, no. Pero sepáralas bien, que no se mezclen. Luego, te doy la mano y me coges el brazo, pero claro, es culpa mía, por darte la mano. Hoy estoy insoportable. Andrés me cuida y me mantiene estable. O al menos lo intenta, aunque me haga daño. Por cierto, ¿es cuestión de intentarlo o de conseguirlo? Sea lo que sea, con Andrés no, pero con lo demás yo elijo. Y si la curiosidad mató al gato...

5 comentarios:

Jesús dijo...

intentar y conseguir, dos palabras que se engloban en su mismas. Si intentas conseguirlo consigues intentarlo. El gato siempre sabe a lo que se expone. Sera que hoy es 16 de agosto

Pasalo dabuti :P

Neurótica dijo...

¿De intentarlo o de conseguirlo? me temo que no tengo respuesta porque también me lo pregunto...

He estado siglos perdida por estas tierras, disculpa mi tardanza en aparecer. He estado cotilleando todo lo atrasado que me he perdido y la entrada de "Megalomanía" me ha despertado mucha empatía :P

Desilusionista dijo...

Eh, pero que tú no elijes!No ves que no eres libre?:P

Lucas Ottone dijo...

Contrario al dicho yo opino que es cuestión de conseguirlo.

Renard Betancourt Arellano dijo...

me gustó lo que escribiste....en verdad eres así? o sólo es un personaje?... déjame adivinar... Listo!
De todas maneras, me atrapó este cuénto pequeño.