martes, 19 de octubre de 2010

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Hay libros que dejan huella. Hoy me leí uno que me pisó de arriba a abajo. Además hay libros igual que días. De hecho hay mil veces más libros que días. Y hay personas que salen en los libros y personas que salen de ellos. Claro que también hay libros que no dejan huella y otros que además de huella te dejan lleno de mierda. Y personas que te dejan lleno de mierda, y luego otras que te la quitan. Igual que algunos libros. También los hay grandes y pequeños, gordos y menos gordos. Los hay incluso deformes, pero no importa porque de eso no te puedes fiar. Lo que importa es cómo te deje al final. No te puedes fiar de un libro nuevo porque aunque no esté lleno de mierda también puede darte por el culo. Tampoco puedes fiarte del título pero los hay que llaman la atención. Y puedes fiarte del título y empezar a leer y decir, joder, está de puta madre, pero ten en cuenta que si no sabes el final no sabes nada Hay libros que te agobian, y personas que te dan un buen respiro. Hoy me leí un libro que en cada hoja me clavaba una puñalada. No sé cómo explicarlo. Me paralizaba por un momento y no había nada que hacer. Pero yo seguía enganchada y además no quería que se acabara. Supongo que también hay personas que clavan puñaladas, y otras que quieren que se las claven. A mi no me gusta que la gente me clave ningún puñal pero sí que me lo claven los libros.

4 comentarios:

William Tea dijo...

Precioso. Magnífico. Sublime. Embriagador.

Me ha encantado ^^

Irene Adler dijo...

Ah, si las personas fueran libros... Me encanta :)

Anne De Lenclós dijo...

Creo yo saber cuál es ese libro pequeñita. Ya podriamos quedarnos a vivir alli en ellos de vez en cuando no? :*

Deheishe dijo...

Tiene título?