sábado, 7 de noviembre de 2009

Las cosas claras

Minuto uno


El otro día estuve hablando con un viejo amigo. No hablamos muy a menudo porque es mi ex, y no le aguanto mucho tiempo seguido, pero de vez en cuando me hace ilusión saber de él. (Hace un tiempo aparecía en una entrada y le ponía un poco a parir, pero hoy estoy de bueno humor). Me contó que está jodido además de solo, que tiene problemas personales, su novia no le da amor, y sus amigos no son sus amigos. Este chico pasó de ser mi novio a mi hermano pequeño al que nunca veía, y como tal, desde entonces le aconsejo sobre la vida y sus problemas (y eso que yo sé demasiado poco). Así que le dije que todos estamos solos, que seguramente el problema con su novia sería culpa de él mismo, ya que es un auténtico capullo, que nunca tuvo amigos, y que los problemas personales siempre hay riesgo de sufrirlos y no queda más que aguantar. Total, que además de amargarle la existencia y hacerle sentir un gilipollas integral, le saqué de sus casillas.


Se cabreó conmigo. Siempre le he puesto muy nervioso. Vamos, que él tampoco me aguanta mucho tiempo seguido. Yo, pensando que con eso no tenía ni para empezar, le dije que a veces me acordaba de cuando estaba con él y que no conseguía entender cómo pudimos estar juntos tanto tiempo con lo diferentes que éramos y lo inútil que podía llegar a ser a veces, claro, que todo esto de buen rollo. Él me contestó que precisamente porque éramos muy diferentes, y porque le gustaba mucho, y él a mi, y cosas bonitas. Y yo le dije que, o simplemente, porque no conocíamos nada más. También le dije que no había cambiado nada y que ese era su problema, a lo que me contestó que yo había cambiado demasiado y que le gustaba más antes. Desistiendo de seguir la conversación se despidió diciendo que ojalá consiguiera cambiar todo eso y pudiera cerrarme la boca.


Hoy he hablado de nuevo con él. Me ha dado las gracias por hacerle sentir tan estúpido y he sonreído al saberlo. Aun sé como llevarle. Hay personas que no entienden por qué se sigue apreciando a una persona después de pasar por determinadas cosas. Las personas no siempre nos entendemos en todos los aspectos. Creo que para enamorarse de alguien, esa persona ante todo tiene que ser un buen amigo, y además hay que saber separar la amistad del amor. Por eso me gusta que sigamos estando en contacto, porque me reconforta saber que no estuve del todo equivocada con él.




3 comentarios:

Lucas dijo...

Todo un ejemplo de lo complejas y variables que son las relaciones humanas. ¡Me ha gustado!

rechicken dijo...

La amistad es lo primero, por supuesto, pero es muy dificil saber separar las dos cosas en una relacción, sobretodo cuando esta llega a su fin...
A lo mejor mi situación me lleva a interpretar el texto de diferente manera...

Anne De Lenclós dijo...

No habia leido esta entrada y me ha teletransportado a una mediana ciudad en el norte de Mexico de donde yo soy, en los dias de los 17 años donde solo existia R.
Por eso nos entendemos tan bien tu y yo mica. Tu sabes a que me refiero.tq